lunes, 13 de diciembre de 2021

Las gotas de lluvia son el vehículo de transporte de microplásticos a la atmósfera

Investigadores de la Universidad de Bayreuth describen este proceso en un nuevo estudio publicado en "Microplastics and Nanoplastics". Este estudio ha llegado a la conclusión de que hasta 100 billones de partículas de microplásticos podrían entrar en la atmósfera cada año como resultado de las precipitaciones.


Las grandes cuencas de agua, como océanos o lagos, se consideran sumideros donde los microplásticos producidos en las superficies terrestres se acumularán con el tiempo, especialmente en las aguas costeras. El viento, por otro lado, puede actuar como transportador, conduciendo a una redistribución de largo alcance, de hecho incluso global, de microplásticos suspendidos en la atmósfera con diámetros de varias decenas de micrómetros.

Esto ocurre con especial frecuencia por encima de la superficie de los océanos, donde las condiciones del viento y las temperaturas favorecen una duración de vuelo comparativamente larga y una rápida evaporación. La mayoría de las partículas microplásticas vuelven al agua debido a su corta duración de vuelo.

"Fue un gran desafío determinar cuántas gotas son lanzadas por una sola gota de lluvia que impacta, cuán grandes y rápidas son estas gotas y cuántas partículas de microplástico pueden contener. Los experimentos por sí solos habrían proporcionado muy poca información. Por eso hemos ideado una codificación completamente nueva para simular estos procesos y hemos desarrollado un modelo informático que nos permite responder a estas preguntas con gran precisión y un nivel de detalle sin precedentes", afirma el coordinador del estudio, el profesor Dr. Stephan Gekle, catedrático de Simulación y Modelización de Biofluidos de la Universidad de Bayreuth. "El grado de realismo de nuestras simulaciones se pone de manifiesto cuando las comparamos con experimentos técnicamente exigentes". Las grabaciones de alta velocidad de las gotas de lluvia que impactan confirman los cálculos basados en nuestro modelo", afirma el primer autor, Moritz Lehmann, estudiante de doctorado en física de la Universidad de Bayreuth.

Utilizando el método de Boltzmann de celosía de volumen de fluido realizaron más de 1600 simulaciones de impacto de gotas de lluvia y proporcionaron un análisis estadístico detallado de las gotas expulsadas. Usando tamaños y velocidades típicos de gotas de lluvia del mundo real, se simularon impactos rectos con varios diámetros de gotas de lluvia, así como impactos oblicuos. El estudio estimó que, durante la lluvia, alrededor de 4800 partículas microplásticas pasan a la atmósfera por kilómetro cuadrado por hora para una tasa de lluvia típica de 10 mm/h y velocidad de corriente ascendente vertical de 0,5 m/s. Leer más

jueves, 9 de diciembre de 2021

El MITECO (Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico de España) lanza las directrices de creación de Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) para mejorar la calidad del aire en las ciudades

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ha presentado hoy junto a la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) las directrices para la Creación de Zonas de Bajas Emisiones (ZBE). Estas directrices constituyen una guía para aquellas entidades locales que, en respuesta a lo establecido en la Ley de cambio climático y transición energética, deban establecer una Zona de Bajas Emisiones.

La Ley de Cambio Climático y Transición Energética establece que los municipios españoles de más de 50.000 habitantes, los territorios insulares y los municipios de más de 20.000 habitantes que superen los valores límite de contaminantes regulados, deberán adoptar antes de 2023 planes de movilidad urbana sostenible para introducir medidas de mitigación y reducir las emisiones de la movilidad, incluyendo, entre otras, el establecimiento de zonas de bajas emisiones.


La creación de estas zonas de bajas emisiones está también prevista en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) y en el Programa Nacional de Control de la Contaminación Atmosférica. Es por ello que, apenas seis meses después de la entrada en vigor de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética, el MITECO ha elaborado y pone a disposición de las entidades locales un documento que sirve de guía para el diseño de estas zonas de bajas emisiones.

Las directrices recogen los umbrales mínimos que deben tenerse en cuenta a la hora de crear una Zona de Bajas Emisiones (ZBE). Entre ellos, se incluyen criterios en materia de calidad del aire, eficiencia energética, ruido y cambio climático. Además, fija también el procedimiento para su implantación, una propuesta de indicadores de seguimiento y un amplio catálogo de medidas que los ayuntamientos podrán adoptar para incentivar el cambio hacia una movilidad ambientalmente más sostenible que redunde, además, en una mejora de la calidad del aire que respiramos.

La correcta implantación de estas ZBE permitirá mejorar la calidad del aire y la salud de los ciudadanos, ayudará a promover la movilidad activa, a desarrollar un transporte más sostenible y permitirá recuperar el espacio público para el peatón. Además, impulsará la eficiencia energética en los medios de transporte y contribuirá a la disminución de la contaminación acústica en las áreas urbanas. Con ello se da respuesta a la demanda de los ciudadanos de contar con entornos saludables y avanzar hacia un nuevo paradigma de movilidad. Leer más

lunes, 29 de noviembre de 2021

Respirar aire limpio debería ser un derecho para todos los niños del mundo

Según la OMS, cada día, alrededor del 93% de los niños del mundo respiran aire que pone en riesgo su salud y su correcto desarrollo.

La contaminación del aire produce efectos graves en los niños, y éstos pueden comenzar incluso antes del nacimiento. El aumento de las tasas de nacimientos prematuros y bajo peso al nacer, al igual que los problemas de desarrollo cognitivo están relacionados con la exposición a este tipo de contaminación durante el embarazo. También está demostrado que existe una fuerte relación entre la exposición del aire en la infancia y el desarrollo de enfermedades respiratorias como la bronquitis, la neumonía o el asma, e incluso con la función cognitiva de un niño, afectando gravemente la etapa escolar.



Debido a la vulnerabilidad de los infantes, los activistas están pidiendo el reconocimiento mundial de la crisis de salud mundial de la crisis de salud que enfrentan las generaciones actuales y futuras y el derecho humano a respirar aire limpio.

El Plan de Acción Global está luchando para que el derecho al aire limpio sea reconocido como parte de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño.

Désirée Abrahams, directora comercial senior del Plan de Acción Global, explica: ‘’La Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño se acordó en 1989, por lo que fue hace mucho tiempo cuando el mundo era un lugar muy diferente. A pesar de que el artículo 24 trata específicamente de la salud, los responsables de la formulación de políticas que redactaron la Convención no habían pensado explícitamente en la contaminación del aire, por lo que necesitamos palabras específicas para que haya responsabilidades y deberes en los gobiernos y el sector privado para proteger a los niños de la contaminación del aire’’

En septiembre, la OMS endureció sus normas de calidad del aire por primera vez desde 2005, proporcionando una clara evidencia del daño que la contaminación del aire inflige a la salud humana.

A principios de octubre, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas también aprobó una resolución que reconoce el acceso a un medio ambiente saludable y sostenible como un derecho humano universal. Leer más

lunes, 22 de noviembre de 2021

Las emisiones de dióxido de carbono vuelven a aumentar tras su disminución por la pandemia de COVID-19

Un consorcio de científicos informa que el descenso de las emisiones globales de dióxido de carbono durante la pandemia de COVID-19, debido a los cierres ordenados por los gobiernos, será prácticamente compensada a finales de este año.

El informe predice que las emisiones de carbono por la quema de combustibles fósiles tendrá un aumento del 4,9% en 2021 en comparación con el año pasado, en el cual las emisiones de carbono de estos combustibles cayeron un 5,4%. Se prevé que las emisiones de carbono de la India aumenten en un 12,6% este año, a 2.700 millones de toneladas, que es alrededor del 7% del total mundial y aproximadamente equivalente a las emisiones de la Unión Europea.


Este rápido aumento, impulsado en parte por la creciente demanda de carbón en China e India, sugiere que las emisiones comenzarán a aumentar de nuevo el próximo año si los gobiernos no toman medidas para prevenirlo.

A medida que transcurre la cumbre de Glasgow (COP26), varios países se han comprometido a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, como el metano y el dióxido de carbono. Por ejemplo, India se ha comprometido a alcanzar emisiones netas cero para 2070 y ha establecido hitos para el progreso en el camino. Unos 105 países se han comprometido a reducir las emisiones de metano, y más de 130 se han comprometido a eliminar la deforestación, una de las principales fuentes de gases de efecto invernadero, para 2030. Leer más

lunes, 15 de noviembre de 2021

¿Puede ser dañino el ejercicio al aire libre en un aire contaminado?

Los beneficios del ejercicio han sido claramente demostrados por la ciencia. Sin embargo, puede pasar desapercibido para la sociedad el hecho de que la actividad física aumenta la dosis de contaminantes del aire ambiente que ingresan a los pulmones. En consecuencia es interesante plantear la hipótesis de investigación siguiente: ¿Es perjudicial para la salud hacer ejercicio cuando hay una alta contaminación, por ejemplo en una ciudad con altos niveles de tráfico, o en una situación de exposición al humo de un incendio forestal?

Para responder a esta pregunta es importante considerar el nivel de contaminación del aire, el estado de salud de una persona y la duración e intensidad del ejercicio.

Stephanie DeFlorio-Barker, epidemióloga de la Oficina de Investigación y Desarrollo de la EPA (U.S. Environmental Protection Agency), y sus compañeros han realizado una revisión científica de artículos publicados entre 2000-2020 sobre los efectos en la salud a corto plazo de la exposición a la contaminación atmosférica durante la actividad física al aire libre.

"La pregunta principal que estábamos tratando de responder en la revisión es: ¿Hay un empeoramiento de los efectos en la salud de las personas al hacer ejercicio en aire contaminado?" dice DeFlorio-Barker.


Nueve de los 16 artículos que se revisaron ​​demostraron que hacer ejercicio al aire libre en lugares con una alta contaminación del aire produce efectos a corto plazo en la salud, siendo las deficiencias en la función pulmonar las más observadas. Los otros siete artículos, que analizaron diferentes efectos sobre la salud, como la presión arterial, no encontraron efectos.

Se observó que los niveles de contaminantes, la intensidad de la actividad física y la población estudiada (adultos sanos frente a aquellos con condiciones preexistentes) pueden influir en los efectos de interacción entre la actividad física y la exposición a la contaminación del aire en diferentes criterios de valoración de salud. Incluso en niveles relativamente bajos de contaminación del aire, el ejercicio de baja intensidad, como caminar, puede intensificar los impactos negativos de la contaminación del aire, particularmente entre las personas mayores con enfermedades preexistentes.

Sin embargo, los resultados sugieren que el ejercicio de intensidad moderada a alta puede neutralizar cualquier efecto negativo a corto plazo de la exposición a la contaminación del aire. Se concluyó que se necesitaba más investigación interdisciplinaria para así proporcionar una base para futuras guías de salud pública que informaran adecuadamente al público. Leer más

lunes, 8 de noviembre de 2021

Investigación revela que un cuarto de las turberas en Europa están degradadas

Científicos del Greifswald Mire Center, el Centro de Monitoreo de la Conservación Mundial del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP-WCMC) y de varios países europeos se han unido para analizar la condición y el estado de protección de los ecosistemas de fango europeo. En su investigación encuentran que el 25% de las turberas de Europa están degradadas, aumentando al 50% (12000000 hectáreas) en la Unión Europea.

Las turberas son humedales con una gruesa capa de suelo orgánico y  almacenan el 20% del carbono del suelo del mundo. Muchas especies vegetales solo se desarrollan en este tipo de ambientales, retienen metales pesados, regulan el cambio climático, la calidad del agua y de los procesos erosivos.



Las turberas son drenadas para la agricultura y la silvicultura, convirtiéndose en fuentes de emisiones de gases de efecto invernadero, siendo el tercer mayor emisor de éstos de la agricultura. Este drenaje además altera la cubierta vegetal, amenaza la biodiversidad, disminuye la calidad del agua, causa hundimiento de la tierra, aumenta la frecuencia de incendios y genera otros impactos negativos a las comunidades, sus medios de vida y al medio ambiente.

Dianna Kopansky, Coordinadora Global de Turberas del PNUMA (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente) comentaba sobre estos hallazgos: ‘La falta de comprensión del papel vital de las turberas en el paisaje europeo, combinada con políticas obsoletas e incentivos perversos, significa que las turberas continúan drenándose y dañadas. Las turberas son nuestra mayor reserva de carbono orgánico terrestre, y si queremos cumplir con nuestros objetivos y compromisos globales, debemos trabajar duro para comprender, proteger, restaurar y gestionar de forma sostenible estos ecosistemas vitales, incluso en toda Europa’. Leer más


martes, 2 de noviembre de 2021

Documento preparatorio de la COP26 evidencia sinergias entre políticas climáticas y de calidad del aire

Según un nuevo artículo publicado por Clean Air Fund y Dalberg Advisors, las políticas climáticas son hasta un 50% más efectivas cuando incluyen mejoras en la contaminación del aire, por lo que el documento pide a los gobiernos que se reúnen en la COP 26 que tomen una serie de medidas para promover este tipo de pensamiento en la formulación de políticas climáticas.

La combustión de combustibles fósiles representa aproximadamente dos tercios de la exposición humana a dicha contaminación del aire y también es el principal impulsor del cambio climático. Sin embargo, el informe afirma que los responsables de la toma de decisiones con demasiada frecuencia los abordan por separado y pasan por alto los co-beneficios de la acción unida. El documento informativo concluye que tener en cuenta ahorros más amplios en atención médica, productividad económica y reducción de la desigualdad al abordar la contaminación del aire al decidir políticas climáticas puede apoyar una acción más audaz y rápida sobre la contaminación del aire y el cambio climático.

Tener en cuenta los beneficios de la contaminación atmosférica también podría dar lugar a paquetes de políticas que aumenten el potencial de reducción de emisiones hasta en un 50%, al tiempo que ofrecen un rendimiento neto positivo de la inversión general. En la UE, por ejemplo, se estima que gastar entre 38.000 y 40.000 millones de euros al año para adoptar todas las medidas viables para controlar tanto los gases de efecto invernadero como la contaminación atmosférica generaría hasta 157.000 millones de euros anuales en beneficios para la salud. Leer más.